miércoles, 1 de junio de 2011

La dirección de la investigación criminal



Por Ricardo Rojas León



Resulta insólito que la Policía Nacional se haya tornado en una fuerza deliberante y haya solicitado al Poder Ejecutivo que observe la Ley Orgánica del Ministerio Público, una de cuyas previsiones es la creación de una Dirección General de Investigaciones Criminales.

El "alto mando policial" del país pretende perpetuar la funesta tradición de independencia que ese cuerpo armado ha mantenido desde su creación.

En un Estado Democrático, todos los cuerpos armados, incluyendo a la Policía, deben estar suborden de los estamentos civiles.

La Policía Naiconal realiza, fundamentalmente, dos funciones: orden público e investigación de los delitos. Nadie discute que la Policía tenga suficiente capacidad para autogestionarse en materia de mantenimiento del orden público, pero en materia de investigación de crimines y delitos, ese órgano no puede demandar autonomía.

Las invetigaciones que realizan oficiales y agentes de la Policía tienen como objetivo determinar si existen elementos probatorios suficientes para traducir a la justicia a los supuestos autores activos de las infracciones.

Pero, quienes pueden apreciar si una prueba o indicio satiaface el estándar probatorio de nuestra justicia son los fiscales, encargados de presentar la acusación y litigarla durante todo el proceso.

Por eso, simplemente por eso, el Ministerio Público tiene que dirigir la investigación de los crímenes y delitos, y los policías ser dirigidos por los fiscales, porque el trabajo policial es la materia prima del trabajo de los fiscales.

Contrario a la creencia de algunos jefes policias, la Justicia no es un auxiliar de la Policía, que tiene que "validar" sus investigaciones, por más defectuosas y mostrencas que resulten. La policía es la que está al servicio de la Justicia, es su auxiliar en el ámbito de la investigación penal.

Aunque el Procurador General de la República, Radhamés Jiménez Peña, ha dado declaraciones conciliatorias sobre este tema, no debe sar su brazo a torcer frente a este inusitado reclamo policial.

La Policía Nacional no puede seguir siendo "autonónoma" en el ámbito de la investigación criminal. Debe tener algún tipo de control. Solo así se van a desterrar las prácticas funestas y hasta criminales en que hasta hace poco se ha incurrido, tales como "borrarle" con un programa de edición de fotógrafias las esposas que le pusieron a un dirigente del gremio médico, luego de ser desalojado del local del hoy MInisterio de Salud, o "editar" un video de un fiscal, reemplazando una cajetillas de cigarrillos por un paquete de dinero, y presentárselo como genuino a algunas de las principales autorides de la nación. Y ahí terminamos la historia.

1 comentario:

  1. No podemos dejar de lado que la policía se supone es la que llega primero a la escena del crimen y tiene contacto primario con el victimario o la victima por lo que al margen de lo legal que muy bien explicado esta, esta intervención temprana y vinculación lo descalifica para llevar las investigaciones, luego tenemos que valorar que la persecución y acusación sugiere un adiestramiento y capacidad técnico-legal ajena a la naturaleza policíaca y exige unos niveles de independencia imposible de exhibir en un sistema jerárquico subordinado por rangos

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