jueves, 9 de junio de 2011

La Constitución, la Policía y la DNCD





Ricardo Rojas León



Por dos temas diferentes, los jefes de la Policía Nacional (PN) y de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) han asumido en dias recientes actitudes que desdicen mucho del respeto que deben profesar a la Constitución.

Polanco Gómez se atrevió a solicitar públicamente al Presidente Leonel Fernández que observara la Ley Orgánica del Ministerio Público, que prevé la creación de un "Cuerpo Técnico de Investigación de la Policía Nacional", el cual estará bajo la dirección legal del Ministerio Público.

Mientras, Rosado Mateo se ha declarado contrario a la propuesta de la Procuraduría General de la República tendente a modificar la forma en que la Ley de Lavado de Activos distribuye los recursos decomisados al amparo de esa norma.

Las declaraciones y el forcejeo público de ambos son una clara manifestación del excesivo protagonismo de esos altos militares y del olvido de que, como militares y policías, no tienen derecho a deliberar sobre los asuntos públicos, muchos menos en abierta confrontación con el jefe del Ministerio Público.

El deber de Polanco Gómez y de Rosado Mateo era solicitar una cita con el presidente Fernández y plantearles sus inquietudes al mandatario, o, en todo caso, al propio Procurador.

Los articulos 255 y 255 de la Constitución establecen que, tanto militares como policías, son obedientes al poder civil, apartidistas y sin facultad, en ningón caso, para deliberar. Y cuando los jefes de la PN y la DNCD han enfrentado públicamente al procurador Radhamés Jiménez Peña en los temas indicados, han deliberado en violación a la Constitución, pudiéndose considerar que, al mismo tiempo, han sido desobedientes al Poder Civil.

Polanco Gómez debe recordar que es la propia Constitución la que establece en el numeral 3 dela rticulo 255 que la Policía Nacional tiene como misión "perseguir e investigar las infracciones penales, bajo la dirección de la autoridad competente".

Tanto el viejo Código de Procedimiento Criminal, de factura francesa, como el Código Procesal Penal vigente, de inspiración latinoamericanista, prevén que cuando la Policía investiga los crímenes y delitos lo hace bajo la dirección del Ministerio Público.

Es decir que, la creación de un "Cuerpo Técnico de Investigación de la Policía Nacional" es consistente con nuestra tradición y cultura jurídicas, descartándose que sea "un invento" importado desde el exterior.

Es evidente, que ahora los jefes policiales no podrán influir en las investigaciones de los delitos, lo que, en cierta forma, les restará poder. Pero el país necesita una policía tecnificada, que respete los Derechos Humanos y que, como ha dicho el profesor Eduardo Jorge Prats, no convierta a la "escena del crímen" en un "crímen de la escena".

Aunque el Procurador Jiménez Peña ha mostrado una actitud inteligente, conciliadora y moderada frente al embate público de esos dos mayores generales, no estaría mal que alguien en el Gobierno entienda que resulta saludable que, tanto a Polanco Gómez como a Rosado Mateo, alguien los llame a capíitulo.








No hay comentarios:

Publicar un comentario