sábado, 18 de junio de 2011

Golpes de mercado y dictaduras de la pobreza

Ricardo Rojas León

El presidente Leonel Fernández acaba de ofrecer una interesante entrevista al periódico El País, de España, en la que ha analizado la situación económica mundial.

Fernández ha destacado la necesidad de que los llamados "mercados de futuros" sean regulados para reducir la especulación sobre productos tan importantes para las economías como el petróleo, los alimentos y las materias primas.

Y ha planteado cómo las economías modernas ahora son víctimas de los denominados "golpes de mercado" y no tanto de los "golpes de Estado". No hay dudas de que las grandes naciones tienen que hacer un esfuerzo por contener la especulación en los mercados de futuro, que han generado lo que el propio mandatario dominicano ha denominado una "economía de casino".

Lo ideal sería, como ha planteado Fernández, que sean las Naciones Unidas y no el G-20 de donde salga la iniciativa tendente a frenar la especulación en los mercados de futuro. Pero lo importante es que las grandes naciones, como Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Rusia y la misma China, estén contestes con esta necesidad.".

Es posible que estas alzas de precios en productos esenciales como el petróleo y sus derivados generen en economías petrodependientes presiones similares a las de los "golpes de mercado", a que aludieron los argentinos cuando la salida de Alfonsín. Eso depende de la capacidad de cada economía para absorber esos choques.

Lo que si es seguro es que esas alzas de precios internacionales y sus correlativos ajustes internos, profundizan la "dictadura de la pobreza" que afecta a millones de seres humanos de todos los rincones del planeta.

Urge, como ha propuesto Fernández, que se regule esta especulación ad infinitum en los mercados de futuros, para evitar que esos "golpes de mercado", profundicen las "dictaduras de la pobreza" esparcidas por todo el globo, y se eviten los "golpes sociales" que pongan en peligro las democracias imperfectas que a muchos pueblos les ha costado sangre, sudor y lágrimas.








Ricardo Rojas León

No hay comentarios:

Publicar un comentario