martes, 14 de junio de 2011

El paquete fiscal y la estabilidad.

Ricardo Rojas León

La reforma fiscal propuesta por el gobierno del presidente Leonel Fernandez lo único que persigue es garantizar la sostenibilidad fiscal de la nación. La caída de los ingresos fiscales en relación a lo presupuestado para este 2011, no deja otra alternativa que no sea un ajuste en los tributos.
Ya el Gobierno ha modificado el paquete fiscal, al reducir el nivel del impuesto a los activos bancarios y se ha mostrado dispuesto a seguir conversando con todos los sectores económicas.
Paralelamente, la Comisión Bicameral que estudia la propuesta de reforma ha comenzado a escuchar a los distintos sectores que serian tocados por la iniciativa.
Desde las empresas de telecomunicaciones, las empresas de telecable hasta las bancarias de apuesta y loterias ya han fijado su posición ante la reforma.
Se debe tener en cuenta que, si bien algunos de los impuestos propuestos -como el 10 porciento a la televisión por cable- afectan a los sectores humildes y no reportarán ingresos importantes al Estado, pudiera evaluarse desistir de ellos o reducirlos. Ese impuesto al telecable, por ejemplo, solo reportará veinte millones de pesos al mes a las arcas públicas.
Otros impuestos, a nuestro modo de ver, pueden incrementarse más. Y pienso en este caso, el que se pretender colocar a las bancas de apuestas y loterías. Ese sector tributa muy poco y genera enormes beneficios, tanto que ya existen más bancas de apuesta que colmados.
Al final, lo que los legisladores y los ciudadanos debemos tener presente es que la reforma es necesaria y que, si bien resiste algunos ajustes, no puede desnaturalizarse de forma tal que, al final, no logre el efecto fiscal perseguido.
El Gobierno necesita esos ingresos para superar su déficit proyectado, para mantener los programas sociales que han permitido reducir la marginalidad, así como para atender a sus compromisos externos e internos.
Además, esta reforma permitirá que el país cumple con las metas fiscales establecidas en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que permitirá el desembolso recursos externos necesarios para el cumplimiento de las metas presupuestarias.
Un eventual rompimiento del acuerdo con el FMI colocaría al país en una situación muy dificil, pues se dispararía el denominado "riesgo país", con todo lo que ello implicaría en términos de calificación de nuestra economía.La reforma es imprescindible para asegurar el equilibrio fiscal y mantener la estabilidad macroeconómica que disfrutamos desde el retorno al poder del presidente Fernandez. No pongamos esos logros en riesgo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario