lunes, 16 de mayo de 2011

El lamentable caso de Strauss-khan




El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Khan, se encuentra actualmente en el peor momento de su vida. Y ha colocado a ese organismo en una situación sumamente dificil, en términos de opinión pública.

Acusado de siete cargos, relacionados con el supuesto intento de violar a la mucama de un hotel de la ciudad de Nueva York, el también dirigente socialista francés tendrá que enfrentar a la justicia de los Estados Unidos, sin que su influyente y poderoso cargo le sirva para nada.

Hoy una jueza le negó la libertad bajo fianza, por el alegato de la fiscalía de que, en su caso, existe un real peligro de fuga. Y le ha negado la inmunidad que se le reconoce a los funcionarios de los organismos internacionales, debido a las felonías de las que se le acusa.

Tanto la Unión Europa, con quien Strauss-Khan trabajaba en el rescate financiero de Grecia, como el gobierno del presidente Barack Obama, han manifestado su confianza en el FMI como institución, planteando la necesidad de que se continúen los programas acordados.

Strauss-Khan deberá comparecer nuevamente ante la jueza el próximo viernes, cuando se espera que los fiscales tengan evidencias más concluyentes en su caso.

Quien hasta ayer lucía como un posible candidato presidencial exitoso en su país, hoy debe estar lamentando la forma en que su mundo se viene derrumbado en forma estrepitosa. Pero sólo él es el responsable de esa situación y su posible resultado.

Lo deseable es que Strauss-Khan adelante su renuncia a la dirección del FMI, posición a la que se esperaba que resignara para buscar la nominación presidencial por el Partido Socialista francés, el partido de Francois Mitterand.

Eso, por lo menos, le quitaría un poco de presión a una institución que, de por si, maneja una infinidad de problemas económicos y sociales en todos los rincones del mundo. Si Strauss-Khan es culpable o no, finalmente lo determinará la justicia norteamericana. Mientras tanto, está siendo tratado como un simple agresor sexual. Como uno más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario