lunes, 2 de mayo de 2011

El Día de la Libertad de Prensa




La libertad de prensa es una de las formas en que se manifiesta la libertad de expresión, un derecho fundamental.

RICARDO ROJAS LEON

Hoy se celebra el Día Internacional de la Libertad de Prensa, una de las libertades cuyo ejercicio independiente e imparcial acarrea enormes riesgos y dificultades.
La Constitución de 2010, en su artículo 49, ha establecido a la libertad de expresión e información como uno de los derechos fundamentales.
Lo que tradicionalmente hemos entendido como libertad de expresión queda comprendida en la norma constitucional dentro del derecho a la información, que es un derecho de titularidad universal. “Este derecho comprende buscar, investigar, recibir y difundir información de todo tipo, de carácter público, por cualquier medio, canal o vía, conforme lo determinan la Constitución y la ley”, establece el 49.1 de la Carta Magna dominicana.
Como se reconoce que los periodistas son los que con mayor frecuencia ejercen el derecho a la información es por lo que la Constitución dominicana mantiene como un derecho de todos los medios informativos el libre acceso a las fuentes noticiosas oficiales y privadas de interés público. (Art. 49.2) Del mismo modo, se han consagrado como dimensiones de esa libertad fundamental, el derecho al secreto profesional y a la cláusula de conciencia de los periodistas. (Art. 49.3)
Casi todos los ordenamientos constitucionales, salvo los de los regímenes dictatoriales y totalitarios que aún perviven, reconocen el derecho a la libre expresión y el derecho a la información o la libertad de prensa. Sin embargo, el panorama de la libertad de prensa es sumamente crítica en algunos países, en especial en América Latina.
Naciones como Cuba, donde la libertad de prensa es inexistente, Venezuela, donde se cuestiona la agresividad del régimen contra la prensa independiente, y México, donde los periodistas siguen pagando una alta cuota de sangre, ilustran tres casos que revelan las dificultades que aún existen en el continente iberoamericano para el ejercicio de la libertad de información y prensa.
Pero, además de las amenazas que para la libertad de prensa provienen del entorno político de cada país, muchas prácticas periodísticas contribuyen a erosionar el grado de independencia que debe caracterizar al ejercicio de la que ha sido definida como la “primera libertad”. Entre esas prácticas cabe mencionar la auto-censura, así como la suplantación de roles en el ejercicio de la actividad periodística. Termino afirmando que no puede hablarse de democracia donde no hay libertad de prensa. Como no es democrático el gobierno que conspira contra ella.

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