lunes, 18 de abril de 2011

El modelo económico dominicano no tiene quien le escriba?

RICARDO ROJAS LEON


El "modelo económico" que le ha permitido a la República Dominicana convertirse en unas de las naciones de mayor crecimiento del hemisferio occidental y del mundo, ahora resulta que no tiene quien le escriba.


Salvo el Gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, una buena parte de la "intelligentzia económica" dominicana parece haber cerrado filas en el discurso que detracta del modelo que le ha permitido a los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana exhibir los mayores índices de crecimiento económico en forma sostenida.


Lo que llama la atención es que sea desde el propio Gobierno del PLD desde donde surjan las críticas más vehementes en contra del "modelo", que ha permitido generar más de un millón y medio de empleos directos, así como reducir la pobreza y la marginalidad.


Es cierto que el país atraviesa por dificultades, derivadas de la crisis de los precios del petróleo y de los alimentos, pero República Dominicana es de las naciones que, a pesar de las choques que han sacudido a la humanidad, mantiene adecuados ritmos de crecimiento y una inflación controlada, así como estabilidad cambiaria.


Nuestros niveles de crecimiento económico, estabilidad macroeconómica y paz social han convertido a nuestra nación en una de las más atractivas para la inversión extranjera, que no se cansa de llegar al país, para residenciarse no sólo en turismo y en telecomunicaciones, sino hasta en el comercio minorista.


Mientras desde los organismos internacionales y desde todas las naciones generadoras de capitales ven el "modelo dominicano" como un ejemplo a seguir para muchas otras naciones, algunos dominicanos se empeñan en poner el dedo en los problemas ancestrales de nuestra estructura social.


Se ha llegado al extremo de decir que para que el pais se desarrolle no son necesarios el crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica. Son serán suficientes, pero si son necesarios. Yo diría que incluso indispensables.


El socialismo fracasó estrépitosamente, no sólo por la falta de libertades y democracia, sino también por su proverbial incapacidad de producir riquezas. El "socialismo real", que se le llamó a las dictaduras de los partidos comunistas, distribuyó pobreza.


Si algo ha permitido el ahora cuestionado "modelo dominicano" es generar riquezas, empleos e incidir en una reducción de la pobreza. Creo, como ha dicho Valdez Albizu, que el modelo debe ser ajustado, mejorado, retocado, pero resulta insólito pretender que todo lo que hemos venido haciendo, debe ser abruptamente dejado a un lado.


No tratemos al "modelo económico" dominicano como algunos tratan a un "presidente saliente". No reneguemos de aquello que, habiendo sido beneficioso para el país, podemos mejorar, sin crear mayores exenciones, como reclaman algunos que no saben operar sin subsidios, ni mucho menos devaluando ficticiamente a una moneda cuya estabilidad relativa nos ha permitido ser competitivos y generar inversión, empleo y riquezas.



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